miércoles, abril 13, 2005




Dicen los libros de estilo que sólo debe utilizarse el término bebé para nombrar a niños de menos de un año de edad. Pues bien, a partir de hoy mi blog ha perdido ese tratamiento: acaba de cumplir un añito.
Así que ya estáis todos felicitándome, que al final del día voy a hacer recuento y no habrá piñata para los que no lo hayan hecho. Y los que calláis, bien podiais hacer un esfuercito y escribir un simple Felicidades, que tampoco cuesta tanto. Vamos, digo yo.
Para celebrarlo en vez de la tarta y la vela de rigor voy a hacerlo con un regalo muy especial: dando la cara. Se acabó eso de ocultar el rostro. A partir de ahora mis fotos me mostrarán tal como soy, íntegramente. Ahí tenéis la primera de la colección. Y, por favor, no seáis excesivamente duros juzgándome.