lunes, diciembre 20, 2004




En mi pueblo siempre han dicho que cada uno es como es. Y tienen toda la razón. Yo soy obsesiva por naturaleza y desde que vi 2046 no pienso en otra cosa. He conseguido un atlas y he seguido con el dedo los pasos del protagonista de país en país y desde hace unos días soy capaz de señalar en un mapa mudo donde se encuentra Hong Kong, Singapur y Camboya con la misma precisión que si se tratara de Cuba, Italia o Marruecos. Pero no sólo se han despertado mis inquietudes geográficas, claro que no, como era predecible he buscado, y he encontrado, la película anterior, esa en donde la pareja se encuentra en ese número de habitación y que el protagonista rememora en esta última película. Se trata de Deseando amar y es una verdadera delicia (no dejéis de pinchar en el enlace, hay un texto de Isabel Coixet que merece la pena leer). Pues bien, siguiendo con mi obsesión y aunque un blog no sea el sitio más indicado, me veo obligada a colgar un anuncio por palabras:

Cambio falda roja de seda, talla 40, largo por debajo de la rodilla, bajo asimétrico, en perfecto estado, por vestido chino de seda similar a los que usa Maggie Cheung en In the mood for love. Regalo blusa de geisha. Razón aquí.