Gracias compis, de todo corazón, muchísimas gracias!
Poco antes de que Aitor, el productor de Veraneantes me comunicase que era finalista a los premios Max como actriz de reparto y el resto de las nominaciones conseguidas por la compañía, iba camino de una sesión de fotos para publicitar el espectáculo que estoy ensayando La melancolía de King Kong.
Todas las mañanas me meto en la piel de una actriz venida a menos que se dedica a hacer performans y shows sadomasoquistas y se prostituye para poder mantener a su familia, cuando regreso a mi casa y me encuentro con mi hijo y con mi otro "día a día" todo me parece una locura. Esta mañana, antes de llegar al estudio fotográfico, pensé qué podría hacer para ganarme la vida si abandonaba esta profesión, porque sentí la necesidad imperiosa de hacerlo y terminar con la inestabilidad y el desgaste y el cansancio y........ y recibo la llamada y me quedé en silencio y me puse a llorar en medio de un bar, con un café delante de mí y un camarero con cara de póker.
Qué sin sentido y qué absurdo todo... no encuentro representante porque tengo cuarenta años y no tengo un contrato de televisión y porque una carrera teatral no da dinero, esa es la triste realidad, pero hoy el universo me ha hecho un bonito regalo y he recibido tantas muestras de sincero cariño que solo por eso merece la pena la lucha.
En todos los rincones hay gente luchando y en algunos sin esperanza de cambio, nosotros seguimos siendo unos privilegiados y eso no hay que perderlo nunca de vista.
Cuando he abierto el correo y os he encontrado... uf! Qué alegría y que acompañada me he sentido.
Os mando un besazo.
GRACIAS.
GRACIAS.
Lidia
